
Asegurarse de que la tensión sea la adecuada para el corte de vidrio
Si alguna vez ha trabajado con métodos de corte por estrés térmico, sabrá que lo importante es lograr ese equilibrio perfecto en cuanto a temperatura a lo largo del vidrio. Se necesita una cantidad muy específica de calor para lograr un corte limpio y eficaz. Si su lámpara infrarroja no genera la cantidad de calor necesaria, entonces está trabajando a ciegas.
Y ahí comienza el problema con la tensión.
Por qué la tensión es importante
Las lámparas infrarrojas son muy exigentes en cuanto a su carga eléctrica. Imagínese que toma una lámpara diseñada para 230V y la conecta a un circuito de 110V. No solo pierde algo de calor, sino que también pierde aproximadamente el 75% de su potencia. El vidrio nunca alcanza la temperatura suficiente para romperse, y al final se queda con montones de material desperdiciado.
Por otro lado, si se aplica demasiada tensión a la lámpara, el filamento se romperá al instante. Para evitar esto, ofrecemos bobinados personalizados para 110V, 480V y 575V. Estas altas tensiones se utilizan en las grandes plantas industriales, ya que permiten mantener una corriente baja, lo que significa que se pueden usar cables más delgados a largas distancias sin que la potencia disminuya al llegar a la máquina.
Trabajar con diferentes redes eléctricas
El mundo no utiliza los mismos enchufes. Si compra una máquina diseñada para Norteamérica (110V/480V) y la envía a Europa o Asia, no funcionará bien. Será necesario realizar modificaciones importantes en el sistema eléctrico.
Nosotros solucionamos esto fabricando lámparas adaptadas a la red eléctrica local. Así, todo funciona mejor. Además, no tendrá que lidiar con esos transformadores externos que ocupan mucho espacio dentro del chasis de la máquina.
Las ventajas y desventajas de las altas tensiones
Las altas tensiones tienen sus ventajas: permiten colocar más tubos en un mismo conjunto, sin que los interruptores se disparen cada cinco minutos. Pero no todo son ventajas. Los sistemas de alta tensión son un poco más delicados. Si el aislamiento se deteriora o algún conector se suelta, existe el riesgo de que se produzca una descarga eléctrica. Es algo que no quiere que ocurra.
Asegúrese de que sus conexiones y enchufes estén diseñados para la tensión que utiliza. Una buena regla general es revisar los bloques de terminales cada 500 horas, en busca de signos de sobrecalentamiento. Solo toma dos segundos, pero así evita que su sistema se dañe.