
¡Dejen de desperdiciar su espacio al aire libre en invierno!
Es lo mismo cada año: en cuanto baja la temperatura, esas mesas para el exterior quedan sin uso. Es un desperdicio de espacio y, lo que es más importante, un desperdicio de dinero.
Eso se puede solucionar con calentadores infrarrojos resistentes al agua.
Los calentadores tradicionales intentan calentar el aire. Pero cuando uno está fuera, el viento se lleva ese calor. Es como tratar de llenar un cubo con un agujero en el fondo. Los calentadores infrarrojos son diferentes: no les importa el viento, ya que calientan directamente a las personas y los objetos.
Es como estar bajo el sol en un día frío de octubre.
En cuanto sus invitados se sientan, lo notan de inmediato. No hay necesidad de temblar ni de abrigarse con ropa gruesa, ni tampoco hay necesidad de entrar rápidamente adentro. Cuando las personas se sienten cómodas, se quedan más tiempo. Y cuanto más tiempo se quedan, más probable es que pidan otra botella de vino o más aperitivos.
Pero no basta con colocar estos aparatos en la pared y esperar lo mejor.
El equipo para exteriores se daña fácilmente: lluvia, nieve, humedad… Es mucho. Por eso utilizamos carcasas resistentes al agua con clasificación IP. Mantenemos los componentes eléctricos bien sellados y utilizamos vidrio de cuarzo o reflectores con capa de oro para dirigir todo ese calor hacia las mesas.
Un consejo importante: verifique su capacidad eléctrica. Algunos calentadores de 2000 W consumen mucha energía. Si los cables de su patio son antiguos o insuficientes, es posible que se apague el interruptor justo en medio de una noche con muchos clientes. Vale la pena verificar su capacidad eléctrica o mejorar los interruptores antes de instalarlos.
Al final, la lógica es bastante simple: si puede mantener a sus invitados cómodos a una temperatura de 72°F (22°C), dejará de perder clientes debido al frío.
Hemos visto cómo algunos dueños lograron aumentar su capacidad de asientos en un 30% hasta un 50% durante el invierno, simplemente al usar estos calentadores. Asegúrese de instalarlos a la altura adecuada. Si están demasiado altos, el calor desaparecerá; si están demasiado bajos, podría quemarles la cabeza a sus clientes.
Con la altura correcta y bebidas suficientes, su “zona muerta” se convertirá en una mina de oro.