
En una línea de templado, el horno no es simplemente un calentador. Es el último punto de control antes del enfriamiento, donde se fija la distribución de las tensiones en el vidrio. Si el campo térmico varía, se pueden producir distorsiones en los bordes del vidrio, así como fracturas espontáneas. Por lo tanto, cuando hablamos de la eliminación de tensiones en el vidrio templado, necesitamos un sistema de calentamiento que sea reproducible, rápido y uniforme en toda la superficie del vidrio.
Lo que utilizamos técnicamente Para eliminar las tensiones del vidrio, utilizamos emisores de infrarrojos de onda corta. Estos emisores responden rápidamente y transmiten calor directamente al vidrio. El sistema funciona con una potencia de 100–200 kW, a 380/400 V en tres fases. Los emisores están montados en estructuras modulares compactas que se integran fácilmente en las zonas existentes del horno. El control se realiza mediante sistemas SCR o PID, con retroalimentación por termopar, lo que permite mantener la temperatura dentro de un rango de ±2 °C en toda la superficie del vidrio. Esto asegura un calentamiento estable, reduciendo los gradientes térmicos antes del enfriamiento, de modo que el vidrio se temple de manera uniforme y las tensiones residuales queden dentro de los límites aceptables.
Por qué este método es adecuado para nuestro proceso de trabajo Este enfoque es útil tanto para el templado como para procesos como la curado de recubrimientos, la laminación (EVA/SGP/PVB) y el sellado de vidrios aislantes. En el templado, acelera el proceso de calentamiento y mejora la uniformidad de las tensiones, lo que aumenta la tasa de éxito en la primera tentativa. En el proceso de doblado, permite un control preciso de la deformación del vidrio, sin puntos calientes. En la laminación, permite alcanzar rápidamente la temperatura de curado, al mismo tiempo que se controla el sobrecalentamiento de los bordes, lo que ayuda a evitar defectos ópticos. Además, se reduce el consumo de energía, ya que los emisores se encienden según sea necesario, en lugar de requerir un gran flujo de aire para alcanzar la temperatura deseada.
Detalles importantes durante la instalación La instalación es sencilla en la mayoría de las líneas, pero es necesario asegurarse de que todo esté bien alineado. La distancia entre los emisores y el vidrio, además del factor de visión, deben ajustarse correctamente para evitar sombras. Los emisores de infrarrojos de onda corta son eficientes, pero necesitan una fuente de energía estable y un buen sistema de refrigeración. Problemas como caídas de voltaje o problemas en el flujo de refrigerante pueden causar variaciones en la temperatura. Es importante planificar un breve período de puesta en marcha para ajustar los parámetros y resolver cualquier problema relacionado con la emisividad en los productos recubiertos o tintados.