
En un estudio de yoga caliente, no solo se busca calor, sino también una temperatura cálida que se pueda sentir en los huesos. Cuando la temperatura del ambiente disminuye durante las diferentes fases del ejercicio, los músculos se tensan y el ritmo del ejercicio se altera. Por eso hemos diseñado estos calentadores para mantener esa temperatura constante, de modo que el yoga vinyasa pueda seguir siendo tal como es.
Lo importante detrás de este diseño
El calentador utiliza calor por radiación infrarroja, transmitido a través de un elemento de fibra de carbono. De esta manera, calienta directamente a las personas y a las toallas, en lugar de hacer circular el aire. El resultado es un calor suave y uniforme, que no seca el aire ni genera polvo. Estos calentadores funcionan con circuitos eléctricos estándar, y su potencia se ajusta según el tamaño del estudio. El calentador permanece cómodamente caliente al tacto. Un termostato integrado mantiene la temperatura constante, y la protección contra vuelcos evita problemas adicionales durante las clases.
Por qué es la opción perfecta
El yoga caliente y otras prácticas relacionadas dependen de una temperatura estable. El calor por radiación infrarroja favorece la circulación sanguínea y ayuda a que los músculos se relajen, permitiendo así a las personas mantenerse en las posturas adecuadas. Al ser un calor radiante, el espacio se siente acogedor desde el momento en que uno entra; no hay necesidad de esperar a que el aire se caliente. El calentador mantiene las toallas secas y calientes, lo que hace que su uso sea confortable. Para el estudio, esto significa menos fluctuaciones de temperatura, un consumo de energía más estable y menos ruido. Simplemente, un calor constante, tal como lo exige la práctica.
Qué considerar durante la instalación
Es importante elegir bien la ubicación del calentador, de modo que caliente toda la área de práctica sin sobrecalentar ningún punto en particular. También es necesario asegurarse de que el circuito eléctrico sea adecuado para su funcionamiento. Estos calentadores son para uso interior, por lo que deben estar protegidos de la exposición directa al agua y respetar las distancias necesarias. Si el techo es alto o las paredes tienen corrientes de aire, se recomienda utilizar dos calentadores infrarrojos para distribuir mejor el calor en toda la habitación.