
Mantener el baño caliente sin riesgos
Colocar un calentador infrarrojo en el baño no es tan sencillo como simplemente colocarle una cubierta impermeable. Cuando hay vapor y humedad en el aire todos los días, existe un riesgo real de que la electricidad se filtre en lugares donde no debería estar. Para evitar esto, utilizamos clasificaciones IP55 para proteger contra el polvo y las salpicaduras de agua. Pero lo que realmente garantiza la seguridad es lo que sucede dentro de los cables eléctricos.
Evitando chispas
El aire húmedo es un problema para los cortocircuitos. Para combatir esto, aislamos los elementos calefactores con aislantes cerámicos resistentes al calor. Pueden considerarse como una barrera que impide que la corriente eléctrica pase al exterior. También utilizamos cables con aislamiento de silicona para los circuitos internos. ¿Por qué silicona? Porque no se agrieta bajo el intenso calor de las lámparas infrarrojas. Se mantiene flexible y resistente, lo que significa que el aislamiento no falla después de unos meses de uso.
Y, por favor, conecten siempre el chasis a tierra. Conectamos un cable de tierra dedicado a una barra de cobre. De esta manera, si algo sale mal, el disyuntor se activará de inmediato, evitando que la carcasa del calentador se convierta en un conducto eléctrico activo.
El problema de la humedad
La humedad no se queda solo en la superficie. Cuando la unidad se enfría, “suda” dentro de su carcasa. Esa condensación puede crear un camino para que la electricidad fluya. Para evitar esto, aplicamos recubrimientos hidrofóbicos en las placas electrónicas y en los puntos de conexión. Esto hace que los componentes electrónicos rechacen el agua.
Además, las lámparas de onda corta se calientan rápidamente. Este calentamiento y enfriamiento rápidos hacen que el metal se expanda y contrajga, lo que puede hacer que los terminales se aflojen con el tiempo. Para solucionarlo, hemos reemplazado los tornillos por conectores con muelle o terminales prensados. Así, los cables permanecen firmes. Los cables sueltos causan arcos eléctricos, y los arcos eléctricos en un baño húmedo pueden provocar incendios.
El equilibrio perfecto
Lograr la protección IP55 implica ciertos compromisos. Si sellamos demasiado bien la unidad para evitar que entre agua, atraparemos el calor dentro. Si no hay espacio suficiente para que el aire circule, los componentes electrónicos se dañarán. Nos aseguramos de que haya suficiente espacio interior para que el aire circule, o utilizamos carcasas de aluminio que actúan como disipadores de calor, alejando el calor de las partes sensibles.
Un último consejo: conecten la unidad a un disyuntor GFCI. Es esa capa adicional de seguridad que ofrece tranquilidad cuando salimos de la ducha.